Desde Sexshop Dreams nos gustaría aportar nuestro granito de arena con respecto a la controversia que nunca acaba con respecto a la regulación o abolición de la prostitución. Antes de nada, decir que todo tipo de trata de blancas es repugnante y debe estar perseguido penalmente pero en muchas ocasiones se ofrecen estadísticas y una visión de la prostitución que no es cierta.

Una escort es una acompañante de lujo que ofrece un servicio de compañía (no exclusivamente íntima) a hombres y mujeres que desean desconectar de la rutina diaria. Términos como «prostituta», «puta» u otras palabras despectivas han ido desapareciendo para usar terminología más cortés, como ahora la antes mencionada «escort», callgirl o GFE (Girl Friend Experience). Es una de las profesiones más antiguas y en los últimos años se ha dignificado tanto en la práctica como en la manera de acceder a este tipo de servicio.

Muchas mujeres ejercen esta actividad porque así lo han decidido, sin que nadie las fuercen para ello. De hecho la gran mayoría son escorts independientes, ellas mismas gestionan sus agendas, atienden el teléfono, reciben su propio piso o en apartamentos compartidos con otras profesionales. Es una elección que han tomado ellas por el motivo que sea y creo que nadie está en el derecho de juzgarlas u obligarlas a tener otra actividad o profesión.

De hecho internet ha liberalizado el sector y las mujeres ya no necesitan de agencias para llegar a sus clientes porque hay infinidad de web donde pueden promocionar sus servicios como por ejemplo estas dos de gran calado en España: Escorts Barcelona y Escorts Madrid.

Es cierto que todas estas webs están enfocadas a la prostitución de lujo donde pocas dudas hay puestas sobre los actos delictivos de proxenetas sin escrúpulos pero en el área de prostitutas de tarifas más baratas genera más dudas. Nada más lejos de la realidad, los precios no determinan que detrás haya una mafia, sino que es un segmento diferente.

Es por ello que desde aquí apoyamos la regulación del sector y al mismo tiempo mucha más dureza para erradicar y perseguir la trata de blancas que es donde se tiene que centrar el estado. Si en cambio, se prohíbe la publicidad hará que afloren las mafias ya que le quitarán la posibilidad de que las chicas de compañía que se quieran dedicar a esto, tengan que volver a clubs de alterne para poder contactar con clientes. Volverá a ser todo mucho más oscuro, incluso muchas de ellas tendrán que recurrir de nuevo a buscar clientes por la calle. ¿Es eso lo que queremos o aceptamos de una vez por toda una realidad?.