Entre los juguetes eróticos que han ido ganando prestigio y popularidad en los últimos tiempos debemos destacar el arnés sexual. Este accesorio formado por correas que se ajustan a cintura, caderas o muslos y que sirve para penetrar o estimular a otra persona (hombre o mujer) da mucho juego en las relaciones sexuales.

De qué es un arnés sexual, de para qué sirve y de cómo utilizarlo de una forma segura vamos a hablar en este post. En él también aportaremos algunas ideas sobre cómo utilizarlo y de cuáles son las posturas eróticas más apropiadas para disfrutar de este maravilloso juguete que, como las mejores creaciones de la industria de los juguetes para adultos, sirven tanto para el sexo hetero como para el homosexual.

Te invitamos a conocer el sugerente universo de los arneses sexuales. Quién sabe si, después de leer este artículo, uno de ellos no se incorpora a tu cajoncito secreto.

Arnés sexual

¿Qué es un arnés sexual y qué tipos hay?

Como hemos indicado al inicio de este post, el arnés sexual es un accesorio erótico compuesto por unas correas ajustables que se ciñen al cuerpo y que sirve habitualmente para penetrar a otra persona. Cuando se utiliza con dicha finalidad, el arnés recibe también el nombre de strap-on.

Al hablar de este tipo de implementos sexuales no debemos olvidar que hay un tipo de arnés, el arnés BDSM, que cumple una función de carácter estético. Con un accesorio de estas características, los amantes del BDSM resaltan el físico de alguno de los participantes en una escena e intensifican el nivel de provocación de su imagen.

Los tipos más habituales de arneses sexuales son los siguientes:

  • De correas clásicas. Las cintas o correas, diseñadas para ajustarse a cintura y muslos, disponen de un aro frontal para colocar el dildo o vibrador.
  • Tipo braga o tanga. Más cómodos de usar y más discretos, parecen ropa interior.
  • Huecos. Este tipo de strap-on sirve para introducir dentro el pene y poder seguir con la penetración cuando la erección haya remitido o haya perdido fortaleza.
  • Dobles. Los arneses dobles, llamados también strapless, llevan incorporados uno o dos dildos. En este segundo, permiten que, durante su uso, sea estimulada tanto la persona que lo lleva como la persona penetrada.

Strap-on

¿Qué materiales se usan en los arneses sexuales?

Los materiales de los arneses sexuales más habituales son el neopreno, el nylon, las mezclas elásticas y el cuero (o cuero vegano).

El neopreno es un material muy suave, que aguanta bien la humedad y el sudor, lo que lo convierte en un material bastante valorado cuando debe utilizarse durante un período de tiempo largo.

La ligereza, la flexibilidad y el hecho de que se adapte bien al cuerpo convierte al nylon en un material óptimo para elaborar arneses para el sexo. Además, se puede lavar fácilmente y acostumbra a ser la opción más económica.

Los jockstraps o arneses con forma de braga o tanga se elaboran habitualmente con materiales cómodos y discretos como el algodón o determinadas microfibras. Este material es muy valorado por aquellas personas que prefieren sentir estos accesorios eróticos más como una ropa o prenda de vestir que como el tradicional sistema de correas.

Finalmente, el cuero o, en su caso, el cuero vegano, es un material muy firme y duradero y con un componente visual marcadamente «fetish». Bien trabajado, éste es un material muy cómodo. Eso sí: requiere mayores cuidados que otros materiales. No se debe mojar en exceso y debe ser hidratado convenientemente de tanto en tanto.

Para aquellas personas que se estén iniciando en el mundo del arnés sexual, recomendamos que elijan modelos de nylon o neopreno, así como los arneses tipo ropa interior, pues son más fáciles de ajustar y mantener.

En lo que hace referencia al dildo que se acopla al arnés, el material puede ser:

  • Silicona médica. Es, sin duda, la mejor opción y lo es por varios motivos. Entre ellos, que no es porosa, es hipoalergénica, se limpia muy fácil, tiene una excelente sensación al tacto y es muy duradera.
  • Plástico ABS. Duro y liso, también es, como la silicona médica, fácil de limpiar y no es poroso. Este material suele encontrarse mucho en vibradores.
  • El PVC blando, la gelatina, el TPE/TPR o el látex, entre otros materiales, tienen el hándicap de ser más porosos y, por tanto, más difíciles de limpiar, por lo que pueden acumular bacterias, siendo, así, menos aconsejables para usos repetidos.

A la hora de escoger un arnés sexual se debe priorizar la segurida, la comodidad y que se pueda mantener de una forma sencilla. También hay que valorar el uso que se le va a dar. Si se va a usar de una forma recurrente, lo mejor es invertir materiales más firmes y duraderos. Por ejemplo: una combinación ideal sería la de escoger unas correas de cuero con un dildo de silicona médica.

Arnés sexual y dildos

¿Cómo usar un arnés sexual y qué posturas eróticas escoger?

Los arneses sexuales acostumbran a utilizarse para prácticas sexuales en las que se produce una penetración vaginal o anal. En menos ocasiones se utiliza para sexo oral o para frotación.

Un arnés sexual puede ser un accesorio muy valorado en determinados juegos de rol y es imprescindible en la práctica del pegging, práctica sexual consistente en la penetración anal de un hombre por parte de una mujer.

Lo apuntado en el párrafo anterior nos señala que los arneses sexuales pueden ser utilizado tanto en parejas heterosexuales, como en parejas lésbicas, gays o en relaciones sexuales en las que intervengan personas trans. Es un juguete, pues, que se adapta perfectamente a todas las orientaciones sexuales y que ofrece usos y utilidades que tienen que ver tanto con el placer como con el hecho de ampliar las posibilidades de disfrute sexual cuando se dan casos de disfunción eréctil o de cualquier tipo de limitación física.

Para iniciarse en el uso del strap-on y en la práctica del pegging, recomendamos iniciarse con la postura de la cucharita. En este caso, hombre (delante) y mujer (detrás y pegada a él) se colocan de lado. El hombre debe levantar ligeramente la pierna de arriba. Una de las grandes virtudes de esta postura erótica es que es muy íntima y permite ajustar al milímetro la profundidad de la penetración.

La del misionero adaptado es también una postura muy aconsejable en los casos de iniciación al strap-on. En este caso, el hombre se debe tumbar boca arriba colocando una almohada bajo la cadera para, así, elevar el culito. El hombre, en este caso, puede tener las piernas flexionadas o las puede colocar sobre los hombros de la mujer. Entre los pros de esta posición sexual resaltaremos dos. Una: el contacto visual entre la pareja puede ser constante. Y dos: permite una lenta penetración. Además: la mujer puede estimular el pecho y, en especial, el pene de su pareja. La combinación entre penetración anal y estimuación del pene acostumbra a dar como resultado orgasmos muy intensos.

Cuando se tiene una experiencia mayor, se puede ya recurrir a las siguientes posturas:

  • Perrito o a cuatro patas. Muy erótica, la persona que realiza la penetración controla tanto la profundidad de la misma como el ritmo. Es una postura ideal para alternar empujes cortos y profundos. Si se quiere conseguir una entrada más fácil un buen consejo a seguir por parte de la persona receptora es sacar un poco la tripa. Eso, en cierto modo, ayuda a relajar los glúteos, permitiendo una penetración anal más sencilla.
  • Boca abajo. En este caso, el hombre (en el caso del pegging) debe tumbarse boca abajo con las piernas algo abiertas. La mujer, colocada detrás, entre las piernas del hombre, lo penetra apoyándose con las manos a ambos lados del torso.

También existe la opción llamada del «vaquero». Para adoptar esta postura para pegging, la chica debe tumbarse boca arriba con el arnés puesto y el chico debe sentarse sobre la pelvis de ella haciendo que el dildo entre dentro su ano. Esta postura puede realizarse de dos maneras: o bien el chico se sienta sobre la pelvis de la chica mirándola de frente, o bien lo hace dándole la espalda. En ambos casos, y en especial en el primero, el hombre controla el ritmo y la profundidad de la penetración. En el primer caso, la mujer puede estimular el pene del hombre. En el segundo, la penetración suele sentirse más intensa y la próstata, más estimulada. No debemos perder nunca de vista que la estimulación prostática es fuente de mucho placer para aquellos hombres que se han quitado de encima el tabú que asocia el disfrute anal con la homosexualidad.

Arneses sexuales

Consejos para usar un arnés sexual

Vamos a finalizar este post dando una serie de consejos básicos sobre cómo usar un arnés sexual.

El primero de ellos, seguramente repetido en muchos de nuestros artículos, se resumen en una palabra: comunicación. Es fundamental que la pareja se comunique de una forma absolutamente sincera antes de empezar cualquier tipo de práctica sexual.

En el caso del uso de este tipo de accesorios sexuales, antes de iniciar la relación debe saberse qué zona se va a estimular/penetrar, qué práctica o prácticas van a realizarse y cuáles están vetadas. Si la práctica va a realizarse en el ámbito de un juego de rol de Dominación y sumisión BDSM, hay que establecer una safeword o palabra de seguridad para detener el juego en el caso de que una de las dos partes lo necesitara.

También es aconsejable elegir bien el juguete y su tamaño. Como es lógico, éste debe ser razonable, en especial cuando la persona se está iniciando en este tipo de prácticas. Como hemos indicado anteriormente, también hay que valorar qué material se elige. Nosotros recomendamos siempre uno de calidad. Unos pocos euros más garantizan una mejor experiencia.

El uso de un buen lubricante sexual es, en estos casos, imprescindible. Sobre todo cuando la penetración es anal. Hay que buscar un lubricante a base de agua o que sea compatible con el material del dildo o vibrador que vaya a utilizarse.

También aconsejamos empezar la penetración de una manera suave. Antes de que ésta se produzca debe acariciarse el ano con caricias. El beso negro o annilingus es una forma de estimulación que puede resultar muy efectiva. La finalidad de esta estimulación es relajar el esfínter para facilitar la penetración. Antes de penetrar con el dildo protagonista de la práctica se aconseja hacerlo con el dedo o con juguetes más pequeños.

Acabada la práctica, el dildo y el arnés deben ser lavados convenientemente con agua y jabón neutro o, en su caso, con algún limpiador de juguetes sexuales específico.

En el caso de que el mismo dildo vaya a utilizarse, dentro de la práctica, para alternar penetraciones vaginales con anales, hay que usar preservativo en el mismo y cambiarlo cada vez que se produzca un cambio. Lo mismo debe hacerse cuando el dildo es compartido por diferentes personas.

Pegging