La disfunción eréctil sigue siendo un problema de salud pública creciente en todo el mundo. Las estimaciones internacionales proyectaron cerca de 322 millones de hombres con disfunción eréctil para 2025, frente a aproximadamente 152 millones en 1995, lo que subraya la necesidad de estrategias terapéuticas más eficaces y accesibles.
En los últimos años se han multiplicado los ensayos clínicos y las investigaciones preclínicas que exploran desde estimulaciones físicas no invasivas hasta terapias regenerativas avanzadas. Este artículo revisa los avances recientes, la evidencia disponible y las limitaciones actuales para ofrecer una visión integradora sobre tratamientos para la disfunción eréctil.
Panorama global y necesidad de nuevas opciones
El aumento proyectado de casos de disfunción eréctil responde a diversos factores demográficos y de salud pública como el envejecimiento poblacional, la mayor prevalencia de diabetes y enfermedades cardiovasculares y cambios en estilos de vida. Este incremento subraya la demanda de alternativas terapéuticas más allá de los inhibidores de PDE5.
Aunque los tratamientos convencionales siguen siendo efectivos para muchos pacientes, una proporción importante permanece refractaria o intolerante a los fármacos orales. Por ello se han intensificado investigaciones sobre terapias biostimuladoras, regenerativas, tópicas y dispositivos implantables.
Los ensayos clínicos aumentan en número y diversidad: entre 2024 y 2026 se observó un periodo especialmente activo en investigación traslacional, con registros y fases II en terapias celulares y combinaciones terapéuticas.
Terapias biostimuladoras: Li-ESWT y LIPUS
La terapia de ondas de choque de baja intensidad, Li-ESWT, ha sido objeto de meta análisis y ensayos aleatorizados. Un metaanálisis actualizado que incluyó 12 ECA con 882 hombres mostró mejoras estadísticamente significativas en IIEF-EF y en EHS comparado con sham, concluyendo que Li-ESWT es un tratamiento potencial para la disfunción eréctil.
Por su parte, el ultrasonido pulsado de baja intensidad, LIPUS, aparece en revisiones sistemáticas y varios ECA con aproximadamente 6 estudios y cerca de 615 pacientes en total. Estos trabajos reportan aumento del IIEF y mejoría clínica en disfunción eréctil leve a moderada sin eventos adversos serios en los protocolos estudiados.
Ambas técnicas se consideran no farmacológicas y relativamente seguras; además, se están evaluando protocolos combinados como LIPUS más trazodilatador para potenciar efectos y ampliar la respuesta en pacientes con etiologías mixtas.
Terapias regenerativas: PRP, células madre y exosomas
El plasma rico en plaquetas ha mostrado resultados prometedores en meta análisis de ECA. Un meta análisis que incluyó cuatro estudios y 413 pacientes informó que PRP superó a placebo en mejoras de IIEF y en la proporción de pacientes que alcanzaron el MCID a 1 y 6 meses, si bien la evidencia sigue limitada por heterogeneidad y tamaños muestrales modestos.
Las terapias con células madre y otras estrategias de medicina regenerativa han avanzado en estudios fase I y II. Inyecciones intracavernosas de MSCs autólogas o derivadas de placenta han mostrado seguridad preliminar y señales de eficacia en DE diabética y tras prostatectomía. Ensayos como Cellgram-ED en fase II han comunicado reclutamiento y actualizaciones entre 2024 y 2025, y hay reportes con seguimiento hasta 24 meses en series específicas.
En paralelo, los exosomas y vesículas extracelulares emergen como nanomedicinas prometedoras: metaanálisis preclínicos en modelos diabéticos muestran efectos terapéuticos robustos con mejoras funcionales en ratas. Estos resultados respaldan la traslación clínica de terapias basadas en vesículas, que podrían ofrecer beneficios sin las limitaciones de las células vivas.
Combinaciones terapéuticas y ensayos recientes
La combinación de estrategias regenerativas y biostimuladoras parece una vía muy activa. Un ensayo prospectivo y aleatorizado reciente reportó que MSCs de placenta más Li-ESWT mejoraron resultados en disfunción eréctil diabética frente a control, apoyando la sinergia entre reparación tisular y estimulación funcional.
Además, hay registros de ensayos combinados como LIPUS más tadalafil (por ejemplo NCT06543628, con primario completado en 2025) y varios estudios de células regenerativas adiposas con actualizaciones hasta 2026. Estos diseños buscan potenciar respuestas, reducir dosis y prolongar beneficios clínicos.
Las combinaciones también facilitan estrategias personalizadas según etiología: la integración de factores metabólicos, reparación nerviosa y estímulos locales puede optimizar resultados en pacientes con DE de origen mixto.
Toxina botulínica, terapias tópicas y dispositivos no invasivos
La toxina botulínica intracavernosa ha sido evaluada en series clínicas, revisiones y algunos ECA. Las tasas de respuesta son variables, situándose en rangos aproximadamente entre 40 y 77 por ciento en pacientes refractarios a PDE5i, con efectos adversos principalmente locales y transitorios. Se requieren ECA multicéntricos de mayor tamaño para estandarizar dosis y criterios de selección.
Entre las terapias tópicas, formulaciones donadoras de óxido nítrico como la nitroglicerina tópica (por ejemplo MED2005) han mostrado en estudios crossover mejora del flujo peniano y producción de erecciones funcionales en ensayos controlados, constituyendo alternativas no invasivas en investigación.
Estas opciones ofrecen caminos intermedios entre fármacos orales y procedimientos invasivos, útiles especialmente en pacientes que buscan evitar inyecciones o cirugía, pero su papel definitivo requiere más datos comparativos y de seguridad a largo plazo.
Biomarcadores imagenológicos y salud digital
La búsqueda de marcadores objetivos para predecir respuesta terapéutica avanza con técnicas de imagen. Estudios recientes usan elastografía por ondas de corte y doppler para predecir respuesta a terapias; por ejemplo, la shear-wave elastography ha sido explorada para anticipar resultados tras BoNT-A, introduciendo criterios imagenológicos en selección de pacientes.
En paralelo, la salud digital y los programas de reentrenamiento ofrecen herramientas complementarias. Apps y programas multimodales que combinan ejercicio cardiovascular, entrenamiento del suelo pélvico y apoyo psicológico han mostrado en estudios de seguimiento real-world mantenimiento de mejoría en IIEF-5 según criterios de MCID.
Los enfoques digitales facilitan adherencia y permiten intervenciones no farmacológicas escalables. Actualmente varios ensayos registrales y ECA exploran su integración con terapias médicas y físicas para lograr resultados más sostenibles.
Prótesis, cirugía y reparación nerviosa
Para disfunción eréctil refractaria, la cirugía protésica sigue siendo la solución definitiva. Ensayos actuales evalúan nuevas generaciones de prótesis inflables, como Rigicon Infla10, y estudios a largo plazo buscan optimizar seguridad, durabilidad y satisfacción del paciente.
En el campo de la reparación nerviosa, la evidencia preclínica ha mostrado avances prometedores: modelos animales indican que inyecciones repetidas de exosomas derivados de MSCs y ciertas modificaciones genéticas o farmacológicas mejoran la recuperación nerviosa cavernosa y la función eréctil. Estos hallazgos sustentan ensayos traslacionales futuros orientados a la neuropatía.
La integración entre técnicas quirúrgicas mejoradas y terapias regenerativas podría redefinir la revascularización y la neurorehabilitación postoperatoria, ampliando las opciones para pacientes complejos.
En conjunto, los avances recientes aparecen en múltiples frentes: terapias biostimuladoras como Li-ESWT y LIPUS, regeneración con PRP y células madre, nanomedicinas con exosomas, estrategias combinadas y tecnologías de soporte como biomarcadores imagenológicos y salud digital.
No obstante, es imprescindible interpretar los resultados con cautela. Muchas revisiones recientes subrayan que la mayoría de los ensayos son de pequeño tamaño, con heterogeneidad de protocolos y seguimiento limitado, de modo que la evidencia robusta a largo plazo aún es insuficiente.
